Canto 1 · Gratis
Canta, musa
Tras la guerra de Troya, Odiseo lleva diez años sin poder volver a casa y permanece cautivo en la isla de la ninfa Calipso. Los dioses del Olimpo se reúnen en consejo sobre su destino, y la diosa Atenea decide ayudarlo. Baja a Ítaca e infunde valor a Telémaco, el hijo de Odiseo.
Canto 2 · Edición completa
La asamblea de Ítaca
Telémaco convoca por primera vez la asamblea de Ítaca, después de la partida de su padre. Denuncia que los pretendientes están arruinando su casa, pero ellos echan la culpa a las artimañas de su madre, Penélope. Como nadie lo ayuda, Atenea, disfrazada de Mentor, le consigue un barco y una tripulación.
Canto 3 · Edición completa
Los recuerdos de Néstor
Telémaco llega a Pilos en busca de Néstor, antiguo compañero de armas de su padre. El viejo rey cuenta los nueve años pasados en Troya y cómo, al acabar la guerra, los dioses dispersaron la flota griega. Relata el final de Agamenón y la venganza de su hijo Orestes, y anima al muchacho a tener valor.
Canto 4 · Edición completa
La profecía del Viejo del Mar
Telémaco se encuentra en Esparta con Menelao y Helena. Los dos recuerdan a Odiseo en Troya, y Menelao cuenta la noticia que obtuvo en Egipto al atrapar a Proteo, el Viejo del Mar que cambia de forma: Odiseo vive, retenido en una isla. Mientras tanto, en Ítaca, los pretendientes preparan una emboscada para matarlo.
Canto 5 · Edición completa
La isla de Calipso y la balsa
Por fin el relato se centra en Odiseo. Por orden de Zeus, Calipso lo deja ir al cabo de siete años, y él se hace a la mar solo, en una balsa construida con sus propias manos. Pero Poseidón desata una tormenta que destroza la balsa y, tras nadar dos días, Odiseo alcanza una costa desconocida.
Canto 6 · Edición completa
La playa de Nausícaa
Arrastrado por las olas, Odiseo duerme en la playa de la isla de los feacios. Atenea se aparece en sueños a la princesa Nausícaa y la lleva a lavar la ropa junto al río; las risas de las muchachas lo despiertan. Ante el forastero desnudo, solo Nausícaa no huye y le ofrece ropa, comida y el camino a la ciudad.
Canto 7 · Edición completa
El palacio de Alcínoo
Náufrago en la isla de Esquería, Odiseo entra en el palacio del rey Alcínoo oculto en la niebla que le pone Atenea. Se abraza a las rodillas de la reina Arete y pide que lo envíen a casa; los feacios lo reciben como huésped. El rey promete darle al día siguiente un barco y regalos para el viaje.
Canto 8 · Edición completa
Juegos y canciones entre los feacios
Los feacios dan un banquete y celebran unos juegos en honor de su huésped desconocido. Cada vez que el cantor ciego Demódoco canta la historia de Troya, Odiseo se cubre el rostro con el manto y llora en secreto. Tras mostrar su fuerza con el disco y recibir regalos y la despedida de Nausícaa, recibe por fin la petición del rey Alcínoo de que diga su nombre.
Canto 9 · Gratis
La cueva del cíclope
Odiseo revela por fin su nombre a los feacios y les cuenta sus aventuras. Tras ser expulsado por los cicones y pasar por la tierra de los lotófagos, queda atrapado en la cueva de Polifemo, el gigante de un solo ojo, y pierde a varios compañeros. Con el nombre falso «Nobody» y una estaca al rojo ciega al gigante y escapa escondido bajo las ovejas, pero, al gritar su verdadero nombre, se gana el rencor de Poseidón.
Canto 10 · Edición completa
Circe de Eea
Eolo, rey de los vientos, le da a Odiseo un saco lleno de vientos, pero sus hombres, creyendo que hay un tesoro, lo abren y el barco es empujado de nuevo cuando ya está a las puertas de casa. Tras perder casi toda la flota a manos de los gigantes lestrigones, llega a Eea, la isla de la hechicera Circe. Cuando sus hombres se convierten en cerdos, la vence con la hierba que le da Hermes; permanece un año y luego parte hacia el país de los muertos.
Canto 11 · Edición completa
El país de los muertos
Odiseo llega al confín del mundo, donde el sol no brilla, cava una fosa y vierte sangre para llamar a las almas de los muertos. El adivino Tiresias le advierte que no toque el ganado del dios del Sol, y el alma de su madre le dice que murió de añorarlo. Tras encontrarse con Agamenón, Aquiles y Áyax, que se aleja sin decir palabra, el miedo lo vence y huye hacia el barco.
Canto 12 · Gratis
Las sirenas, Escila y Caribdis
Siguiendo la advertencia de Circe, Odiseo tapa con cera los oídos de sus hombres y, atado al mástil, pasa junto al canto de las sirenas. Luego atraviesa el paso entre Escila de seis cabezas y el remolino de Caribdis, y pierde a seis de sus hombres; ya hambrientos, ellos matan y comen el ganado sagrado en Trinacia, la isla del dios del Sol. Un rayo de Zeus destroza el barco y, único superviviente, él es arrastrado hasta la isla de Calipso.
Canto 13 · Edición completa
El sueño del regreso
El barco de los feacios deja por fin a Odiseo, aún dormido, en su tierra de Ítaca. Furioso, Poseidón convierte en piedra el barco que vuelve, y Odiseo, al despertar, no reconoce su propia isla por la niebla espesa. Atenea, disfrazada de pastor, aparece, le revela la verdad y lo transforma en un viejo mendigo para preparar la venganza.
Canto 14 · Edición completa
La cabaña del porquero
Disfrazado de mendigo, Odiseo encuentra en una granja de las colinas a Eumeo, su criado leal. El porquero alimenta y aloja con esmero al anciano desconocido, pero no cree que su amo vaya a volver vivo. Odiseo se hace pasar por un hombre de Creta y pasa la noche contando una larga historia falsa.
Canto 15 · Edición completa
Telémaco pone proa a casa
Atenea insta a Telémaco, que está en Esparta, a volver a casa sin tardanza. Él recibe regalos, se embarca y llega a Ítaca eludiendo a los pretendientes que lo esperan escondidos en el mar. Mientras tanto, en la cabaña, Eumeo le cuenta al anciano desconocido la historia de su infancia.
Canto 16 · Edición completa
Padre e hijo
Telémaco llega a la choza del porquerizo, y Eumeo baja al pueblo a anunciar que ha vuelto sano y salvo. Mientras tanto, Atenea le quita el disfraz un momento, y padre e hijo se reconocen después de veinte años. Entre lágrimas, los dos trazan un plan para vencer a los pretendientes.
Canto 17 · Edición completa
El viejo perro Argos
Telémaco vuelve primero al palacio, y Odiseo baja al pueblo con Eumeo, vestido de mendigo. Ante la puerta, solo el viejo perro Argos, que lo ha esperado veinte años, reconoce a su amo y muere. Mientras pide limosna entre los pretendientes, recibe el golpe de un taburete que lanza Antínoo, pero traga su ira.
Canto 18 · Edición completa
La pelea con Iro
Delante de Odiseo, sentado en la puerta del palacio, aparece Iro, el mendigo del pueblo, y lo provoca para que le ceda el sitio. Los pretendientes los echan a pelear por diversión, pero un solo puñetazo del viejo mendigo derriba a Iro. Penélope les saca regalos a los pretendientes, y Odiseo soporta en silencio los insultos que siguen.
Canto 19 · Edición completa
La nodriza reconoce la cicatriz
Disfrazado de mendigo, Odiseo se sienta por fin frente a su esposa Penélope y habla con ella. Finge ser de Creta, pero describe con exactitud la ropa de su marido y la hace llorar. La vieja nodriza que le lava los pies reconoce la cicatriz de su pierna, y Penélope anuncia una prueba con el gran arco para elegir entre los pretendientes.
Canto 20 · Edición completa
La última noche en el salón
La noche anterior a la venganza, Odiseo traga su ira y no consigue dormir. Arriba, Penélope llora y reza, y al amanecer el trueno de Zeus responde a la plegaria de Odiseo. De día, los pretendientes siguen insultándolo, y un profeta ve la ruina que caerá sobre la casa y se marcha.
Canto 21 · Edición completa
La prueba del gran arco
Penélope saca del almacén el gran arco de Odiseo y abre una prueba: se casará con quien consiga encordar el arco y atravesar con una flecha doce cabezas de hacha. Mientras ninguno de los pretendientes logra doblar el arco, Odiseo revela su identidad afuera a dos criados leales y, al fin, toma el arco.
Canto 22 · Edición completa
El combate en el salón
Odiseo se quita los harapos y por fin revela quién es. Telémaco y dos criados leales se ponen a su lado, y Atenea los ayuda. Tras pagarse el precio de tanta insolencia, él deja con vida al cantor y al heraldo y purifica la casa.
Canto 23 · Edición completa
El secreto de la cama de olivo
Aunque la nodriza le da la buena noticia, Penélope no la cree con facilidad. Pone a prueba a su marido con el secreto de la cama, que solo ellos dos conocen, y Odiseo describe tal cual la cama hecha de un olivo. Tras veinte años, los esposos se reencuentran, y Atenea les alarga la noche.
Canto 24 · Edición completa
Por fin, la paz
En el Hades, los pretendientes muertos cuentan a los héroes de antaño el final de la historia en Ítaca. Mientras tanto, Odiseo va a la granja del campo y se reencuentra con su padre anciano, Laertes. Familias enfurecidas llegan a vengarse, pero Atenea detiene la pelea y, por fin, la paz llega a Ítaca.